Los hombres tenemos miedo al contacto
Sexualidad

Dedico este vídeo a una gran dificultad que los hombres tenemos: el contacto (íntimo), con nosotros y con otros.
¿Cómo nos relacionamos los hombres con el contacto? Con el contacto en la piel, pero también con el contacto en nuestro corazón.
Creo que los hombres tenemos aquí un camino por delante para entender que el contacto físico, el contacto íntimo o sexual no se trata solamente de ese contacto. Eso es lo que tenemos como muy a mano y tenemos muy cerca y que rápidamente podemos satisfacer. Pero, ¿qué nos ocurre con el contacto de almas, de corazones, cuando puedo conectar con mi corazón y contactar con mi corazón? Es entonces cuando voy a poder también contactar con mi vulnerabilidad, con mis anhelos, con mis inseguridades, pero también con mis deseos. Y desde este corazón contactado puedo tocar el corazón de otras personas.
Creemos que todo el camino viene dado por un contacto genital donde demostrar lo que valemos, lo que somos, lo que podemos a través de la erección, la penetración, la eyaculación. Es como que todo lo importante ocurre aquí abajo. Y bueno, sí ocurren cosas importantes y cosas gustosas y bonitas. Pero, ¿qué ocurre con aquí arriba? [Música]
Cuando podemos estar en contacto tanto a un nivel sexual como a un nivel afectivo, es entonces cuando podemos empezar a recolocar aquellas piezas y a integrarnos. Aquello que está desperdigado, que está diseminado, que está repartido y desordenado, empieza a tener un sentido, empieza a tener una expansión del ser. Porque cuando yo tengo un encuentro sexual basado en la genitalidad, la experiencia es una específica donde sí hay sensaciones de placer, de gozo, orgásmicas, sí, eh, mi piel se eriza, etcétera, etcétera. Pero cuando además puedo estar también en un encuentro no solamente genital sino afectivo, lo que yo digo también un encuentro de almas, estas estas sensaciones pasan a incrementarse, a multiplicarse y ya no es solamente que sí siento placer y tengo un orgasmo, no, no, no, no. Ya es que estoy en el cielo, estoy en otro lugar. [Música] Si tenemos miedo al contacto y sobre todo al contacto de almas, al a contactar con tu corazón, con tu propio corazón, todo lo demás se va a reducir a un simple encuentro genital, a una descarga y poco más.
Podemos trabajar y aprender los hombres a estar en contacto con nuestro corazón y a poder compartirnos desde ahí sin miedos, sin temores a que nos hagan daño o que se aprovechen de nosotros o que nos vean débiles. Todo eso son pensamientos y miedos que están ahí actuando y condicionando el compartir que tenemos con otras personas. Pero al final el compartir más importante es el que tiene uno consigo mismo, es decir, el que tienes tú contigo. ¿Y cómo te compartes contigo? ¿Desde dónde? ¿Cómo? ¿Para qué? ¿Qué haces? ¿Qué te dices? ¿Qué te cuentas? ¿Cómo te tratas?
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Este contenido es para fines informativos y de bienestar. No sustituye el diagnóstico, tratamiento o consejo de un profesional sanitario (médico, psicólogo, sexólogo). Consulte siempre a un especialista para temas de salud.
